Cuaderno de bitácora sobre la tribu humana. Para anotar ideas, experiencias y apuntes personales. Hacer acopio de materiales audiovisuales e información. Recoger los comentarios a pie de página.
lunes, 8 de agosto de 2016
Tras el Trampantojo Democrático
domingo, 31 de julio de 2016
NO es NO. Por Higiene Democrática
NO es NO. Por Higiene Democrática.
martes, 6 de noviembre de 2012
LA AMSO QUE QUEREMOS
lunes, 16 de julio de 2012
Mar de fondo
La causa, decían los gurus de la economía, eran los productos financieros “empaquetados y llenos de hipotecas subprime”, bla, bla, bla, etc., que en el seno de la burbuja financiera habían generado un gran movimiento especulativo, de incesantes compras y ventas, como si fueran olas (gran oleaje diría yo) y cuyos efectos se han propagado por todo el mundo, dañando de forma muy significativa la economía de lugares tan alejados como Grecia, Irlanda. Portugal y España.
Sin que los vigías del Poder hubieran alertado, que se sepa, previsoramente al paisanaje, las grandes olas han llegado para delicia de los “surfistas” habituados a cabalgar sobre ellas, fastidio de los conservadores inmovilistas, alérgicos a cualquier vaiven, incluidos los del ir y venir de las olas, por su propensión al mareo y regocijo de los especuladores (perdón, pescadores de altura), que gustan echar sus artes en grandes profundidades al hilo de los movimientos de enormes masas de agua que provocan el clásico enturbiamiento, “a (río) mar revuelta ganancia de pescadores”.
Desgraciadamente, el gran disgusto, la enorme decepción por las promesa incumplidas y el engaño manifiesto queda para la ciudadanía. Juan Español, perplejo, ha tenido que agrupar deprisa y corriendo a la familia, coger los bártulos, guardarse el rosario de cuitas para mejor ocasión y con mayúscula incredulidad preguntar: ¿Qué pasa? Nosotros no hemos hecho nada. ¿Por qué nos tratan así?
Al final de la playa, sentado en una roca a la vera del galipote, que trae recuerdos de la infancia, de como se construían los barcos, de libros de viajes y aventuras marinas por esos mismos “mundos emergentes” que hoy, como ayer, resultan tan desconocidos y sugerentes como inquietantes y llenos de oportunidades para nuestro futuro, saco el pequeño bloc y escribo estas líneas......
miércoles, 21 de marzo de 2012
¡VIVA LA PEPA!

La conmemoración localista, oportunista y meramente testimonial por los Poderes Públicos, de la Constitución política de la Monarquía Española, (1), (Cádiz, 19 de Marzo de 1812), una de las obras más importantes e influyentes de la política moderna, pone de manifiesto que los graves problemas que padecemos con la memoria histórica también se extienden más allá de la dictadura franquista y de la guerra incivil.
Digo esto, por qué los Poderes Públicos con el Gobierno de España a la cabeza, han perdido la ocasión , aunque tal vez nunca pretendieran tenerla, de hacer un generoso y riguroso trabajo de divulgación y pedagogía política sobre ”La Pepa” y el profundo significado universal que tuvo y tiene para la ciudadanía, “los españoles de los dos hemisferios”.
Un proyecto global y compartido en los que todos y todas pudiéramos sentirnos identificados y partícipes del mismo, contribuyendo a la profundización de los valores democráticos, la revitalización de la historia común, potenciando eficazmente las enormes capacidades y recursos que tenemos, muchos de ellos ociosos, y desarrollarlos en un espacio social, cultural, político y económico de dimensiones globales, de cuya importancia parece que nuestros dirigentes políticos tengan la menor idea.
Unos representantes de los Poderes Públicos que han preferido, haciendo gala de un desprecio lacerante de la Historia, poner sordina al recuerdo del grito de júbilo con que los liberales españoles celebraron la proclamación de la Constitución, debatida y aprobada en Cádiz, mientras las tropas napoleónicas bombardeaban la ciudad y “envolver entre ridículas patrañas reformistas” la historia de la profunda crisis y de la revolución que azotaban al Imperio Español, en los albores de su definitiva decadencia, con su corazón inmerso en una compleja guerra peninsular, donde la lucha contra el invasor francés, se entremezclaba con otra de carácter civil, motivada por las posiciones irreconciliables que militaban en ambos bandos.
Para quienes gusten de beber en las fuentes claras de la Historia, José María Queipo de Llano – Conde de Toreno - Diputado en las Cortes Constituyentes por Asturias, la dejó ampliamente descrita, tras un título concluyente: “Historia del levantamiento, guerra y revolución de España”. (2) . En su monumental obra, el Conde de Toreno, cuenta la lucha contra la tiranía, la guerra por la independencia perdida y la revolución contra las estructuras del absolutismo monárquico. Guerra y Revolución que, hace doscientos años, dieron a luz un nuevo sujeto político: la Nación y una nueva voz política: Liberal.
¿Qué era la Nación?. Ese concepto, recientemente tan “discutido y discutible”, a la luz de la Constitución de 1812, era la suma de los individuos libres, a los que llamaba “españoles”, (de los dos hemisferios), pero que significaban mucho más que una simple suma de personas; la Nación aparecía como un ente ideal, de la misma sustancia que las leyes de la naturaleza; la Nación representaba el relato del que forman parte los españoles ya fallecidos, los vivos y los que todavía no han nacido. La Nación española, era así, un sujeto colectivo con personalidad propia cincelada en todas sus partes, conforme a la variedad del espacio y el transcurrir del tiempo, fuertemente enraizado en el sustrato del pueblo español y con un vínculo común: la idea de una patria compartida.
Y ¿qué era, entonces, ser liberal?. Ser liberal no tenía nada que ver con la burda acepción que ahora se maneja. Liberal, significaba, sobre todo, lo opuesto a lo servil y a los postulados de los “serviles” o realistas, partidarios de mantener y preservar el viejo despotismo del Antiguo Régimen. El liberalismo era la idea y la acción imbuidas en un sentido de generosidad, de altruismo, de magnificencia, de derroche en defensa de la Nación que, con su práctica, debía hacer añicos el orden político, social y económico que los liberales de entonces llamaron “Feudal”. La Nación, así entendida, exigía la libertad de los ciudadanos (la Constitución de 1812 utilizó la palabra “españoles” con el mismo sentido) para organizar un Estado sin privilegios: sin “leyes privadas” para los nobles y el clero.
Por eso, casa muy mal con la realidad, que dichos conceptos pudieran servir de inspiración a Mariano Rajoy, tal como el mismo dijo en el acto conmemorativo, en el que como Presidente del Gobierno nos obsequió con una perorata sobre la conveniencia de que, imitando las sacrificios de aquellos valerosos españoles, afrontemos ahora, sacrificadamente, una serie de reformas que siendo presentadas como necesarias e ineludibles, no son más que un conjunto de decisiones políticas al servicio de las poderosas oligarquías de siempre y cuya aplicación práctica sería a costa de la quiebra de un modelo de sociedad, ya debilitado por los recortes de los servicios y de las prestaciones de un Estado cada día más anoréxico.
Porque no nos dejemos engañar, la realidad que se esconde tras las palabras del líder del Partido Popular, nada tiene que ver con los valores de la Constitución de Cádiz y si mucho, con los de los tiempos presentes, en los que la voracidad insaciable de “los mercados” ha generado una crisis económica global, mientras que las políticas nacionales, subordinadas a los intereses de los poderes económicos, implantan medidas legislativas y normativas que, condicionan que la riqueza generada como rentas del trabajo se transfiera en su mayor parte hacia “el conglomerado” del capital, facilitan la destrucción de empleo y/o lo hacen más precario e imponen fuertes recortes al Estado de Bienestar.
Así que, llegados a este punto, para contraponer a los desatinos expresados por el Sr. Rajoy, nada mejor que, recurrir al magisterio de otro de los siete diputados asturianos (2) en Cortes, Agustín Argüelles, autor del Preámbulo de la Constitución y uno de los políticos más brillantes de la época y tomar prestada una de sus reflexiones que resulta casi profética y que conviene recordar, especialmente a los que se autotitulan patriotas, y no llegan a serlo, en este y en otros casos, ni siquiera de hojalata: “Un Estado se pierde igualmente entregándolo al enemigo o equivocando los medios de salvarlo”.
Para finalizar, resaltar el hecho de que se haya optado por utilizar de forma partidista el marco institucional del bicentenario de “La Pepa” para propagar, una visión interesada, esperpéntica y mendaz de la misma; muestra, hasta qué punto, las presuntuosas élites mandantes de este país, son incapaces de posponer sus miserias diarias al derecho de la ciudadanía, ni siquiera por un momento, como es el acto de homenaje y puesta en valor del ejemplo de nuestros antepasados, que con inteligencia, trabajo y valor fueron capaces, en medio del desastre, de forjar las bases del prototipo de una Nación moderna, que pese a todo, hoy disfrutamos y que soñara Benito Pérez Galdós “entre las sombras de sus Episodios Nacionales, como él, tolerante de lealtad contraria, heroica viviendo, heroica luchando, por el futuro, que hoy, es el nuestro”.
Imagen. Portada de la edición facsímil. Grabada y dedicada a las Cortes por D. José María de Santiago. Grabador de Cámara y R. Estampilla de S.M. 1822.
(1) RTVE. Documental. “Viva La Pepa”
http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-viva-pepa/1352551/
(2) “Historia del levantamiento, guerra y revolución de España”. Biblioteca Virtual Cervantes. Extracto sobre la Constitución de 1812.
(3) Junta General del Principado de Asturias. Los siete diputados asturianos que rubricaron la Constitución: Agustín Argüelles, Alonso Cañedo Vigil, Pedro Inguanzo y Rivero, Francisco José Sierra y Llanes, José María Queipo de Llano -conde de Toreno-, Felipe Vázquez Canga y Andrés Ángel de la Vega Infanzón.
lunes, 30 de enero de 2012
IZQUIERDA SOCIALISTA ANTE EL 38 CONGRESO FEDERAL DEL PSOE

Más Sociedad. Más Democracia. Más Socialismo.
Por eso, es necesario afrontar el reto de interpretar globalmente esta crisis, sus causas y sus consecuencias, para a partir de ahí, ser capaces de generar la energía suficiente, que haga posible el cambio y fortalecimiento del PSOE, como instrumento de transformación social con capacidad para contribuir de forma eficiente a mejorar el bienestar social y la calidad de vida del conjunto de la sociedad.
Es el tiempo de afrontar el futuro más que de enzarzarnos en cuestiones del pasado; de trabajar en ofrecer soluciones, porque los responsables de los errores cometidos ya han sido señalados con el voto de los españoles.
Nuestros valores y objetivos siguen siendo los mismos que los que se marcaron los primeros socialistas en 1879, conseguir una sociedad más solidaria, más igualitaria, más libre, con más justicia social y en paz.
Valores y objetivos de siempre que es preciso integrar en el contexto político, económico y social de la sociedad del siglo XXI, ya que, como está demostrado, a medida que avanza la globalización económica, se pone más en cuestión la democracia participativa, se acelera la desigualdad entre los territorios y la ciudadanía y se concentra la riqueza en unas pocas manos.
Siendo conscientes de que, sobre todo en Europa, el proyecto del socialismo democrático ha ido cediendo terreno ante el poder de los mercados sin ningún control político ni democrático, es preciso, desde la identidad socialista, formular un proyecto a dicha escala europea que frene ese proceso de destrucción de nuestros valores y objetivos, definiendo y activando nuevas políticas desde el ámbito global al local y fijando en ellas como referente el desarrollo local.
Tenemos que integrar plenamente al PSOE en la realidad cotidiana de la sociedad del siglo XXI; ese es el primer eslabón en la cadena de nuestras obligaciones. Esa es la primera y la más importante de nuestras responsabilidades y tareas como socialistas, a la que es necesario incorporar a millones de ciudadanos y ciudadanas que comparten con nosotros valores, objetivos y desencantos. El PSOE que queremos es patrimonio de toda la sociedad a la que más que nunca nos debemos pese, a los errores de nuestros dirigentes en la acción de gobierno, alejada de nuestras señas de identidad, y por omisión o tolerancia de los propios militantes.
MÁS SOCIEDAD.
La débil conexión con la sociedad española, derivada de la perdida de credibilidad y confianza en el proyecto político, tiene también mucho que ver con la estructura y funcionamiento interno de la organización.
Por ello, tenemos que recuperar y fortalecer el contacto con los movimientos sociales, ecologistas, vecinales, sindicales, etc., en definitiva con la ciudadanía progresista, la España de la cultura, el talento y la creatividad, para que vuelvan a considerar al PSOE como el mejor instrumento para que sus sueños se hagan realidad.
La sociedad es el objetivo final de los socialistas, para hacerla mas solidaria, mas igual, mas libre y con mas justicia social. Por ello debemos establecer cauces de comunicación permanentes con ella, abiertos a escuchar día a día sus propuestas con el propósito que sean parte activa de nuestros planteamientos e ideas.
El PSOE, como fuerza tradicionalmente más sensible a los intereses de la ciudadanía, no debe claudicar en su defensa de los servicios públicos y en atender las necesidades cambiantes de la sociedad que deben ser satisfechas con las fórmulas prestacionales características del Estado de bienestar; porque desear más sociedad, más imbricación entre partido y personas y colectivos no significa renunciar al Estado ni permitir que la sociedad sea devorada por los sectores económicamente más poderosos de la propia sociedad.
El PSOE se compromete a:
Fortalecer la democracia y la conexión con la sociedad:
Elegir los candidatos institucionales de forma directa por parte de todos los afiliados del ámbito correspondiente y se habiliten procedimientos para la participación de simpatizantes.
La conexión en malla y digital con los afiliados y con la sociedad, mediante los Grupos Sectoriales y Territoriales de Sección y de Distrito, como instrumentos de comunicación, participación y control político en tiempo real.
MÁS DEMOCRACIA.
El PSOE necesita poner al día su estructura y organización piramidal, transformándola en otra donde los afiliados seamos mas iguales. Ello requiere una organización más horizontal, haciendo un PSOE en red, donde el militante adquiera un relevante protagonismo, participando directamente en las decisiones.
El PSOE se compromete a:
Fortalecer la democracia interna del PSOE:
Favorecer que en los diferentes órganos del partido estén representadas las ideas de todos los afiliados, primando la elección de sus componentes por el sistema proporcional y el voto de todos los afiliados del ámbito correspondiente, para que así queden reflejadas la pluralidad de las bases socialistas.
Facilitar la presentación de candidatos para la elección de los secretarios generales, aplicando el voto de todos los afiliados del ámbito correspondiente .
MÁS SOCIALISMO.
Como PSOE estamos obligados en primer lugar a ser un referente del socialismo, un espejo en el cual la sociedad pueda mirarse y donde los objetivos que perseguimos para la sociedad, se cumplan en primer lugar en nuestro propio partido.
El PSOE se compromete a:
Fortalecer las garantías de la ética en el ejercicio de la política:
Proponer una Ley que garantice la transparencia y el control de las cosas públicas.
Completar el reglamento de incompatibilidades y de ingresos para los cargos públicos a los diferentes niveles (nacional, autonómico y municipal).
Poner límites a la profesionalización política.
Poner límites a la acumulación de cargos, retribuciones y dedicaciones exclusivas.
Limitar a dos los mandatos consecutivos en el mismo cargo, tanto orgánico como institucional
sábado, 14 de enero de 2012
La mejor escuela
Vuelvo a aporrear el teclado para plasmar, en unas líneas del blog, el enésimo intento de contar y poner en común, de forma habitual, pensamientos e ideas que, además de tener más o menos relación con los “sucedidos” diarios, reflejan las razones y por qués, que surgiendo de los valores que forman la base de las propias convicciones, ayudan a orientar adecuadamente el sentido de las acciones diarias.
Todo esto viene a cuento, por qué muchos (demasiados) dirigentes del PSOE, tras los peores resultados electorales (municipales, autonómicos y generales) no han encontrado mejor entretenimiento y excusa para ocultar su manifiesta incapacidad política, que utilizar egoístamente el cauce de participación política, ya de por si corto (en el tiempo) y estrecho (solo deciden los elegidos), para generar un falso debate nominalista sobre quién debe o no debe de ser el/la secretario/a general, cuya nueva función esencial parece ser la de convertirse en la percha que garantice el sostén de las ambiciones de los barones territoriales.
Lo demás parece importar poco, sean los planteamientos, de cómo organizar mejor y adaptar el funcionamiento del Partido conforme a los deseos de la militancia, (abriendo y ensanchando el cauce de la participación política y la toma de decisiones) o las ideas para que el Partido se convierta en un eficaz y poderoso instrumento de progreso y cambio social al servicio de una sociedad más justa, libre, igualitaria, cohesionada social, territorial, económicamente y en paz.
Por eso, miles de militantes socialistas, mujeres y hombres, mayores y jóvenes hemos optado, prioritariamente e intensamente, por dedicarnos a esos planteamientos e ideas que parecen importan poco a los de “siempre”. Tan poco, que ni siquiera los medios de comunicación, sea en las plumas de sus afamados columnistas ni en los cacareos de sus más insignes tertulianos, han encontrado motivo para dedicar el más mínimo espacio ni tiempo a estas cuestiones.
Aunque la decisión no resulta cómoda y la tarea se presenta ardua, larga y difícil, nada mejor que llevar, para los sinsabores del camino, la lección aprendida en la mejor escuela. La cuenta muy bien José Agustín Goytisolo en “La mejor escuela”.
La mejor escuela
Desconfía de aquellos que te enseñan
listas de nombres,
fórmulas
y fechas
y que siempre repiten modelos de cultura
que son la triste herencia que aborreces.
No aprendas sólo cosas
piensa en ellas
y construye a tu antojo situaciones e imágenes
que rompan la barrera que aseguran existe
entre la realidad y la utopía:
vive en un mundo cóncavo y vacío;
juzga cómo sería una selva quemada;
detén el oleaje en las rompientes;
tiñe de rojo el mar;
sigue a unas paralelas hasta que te devuelvan;
al punto de partida;
coloca el horizonte en vertical;
haz aullar a un desierto;
familiarízate con la locura....
Después sal a la calle y observa:
es la mejor escuela de la vida.
Por eso nada mejor que retomar, sobre todo los que lo hayan perdido y se dicen representantes, el contacto directo con la gente de la calle, del trabajo, de las asociaciones, de la cultura, de la ciencia, en definitiva más sociedad. Libertad para hablar, escuchar, dialogar, debatir y decidir entre todos y todas, o sea más democracia. Igualdad, progreso, justicia, solidaridad y paz, más socialismo.
Notas:
Foto del autor. Muro de Berlín.
Bibliografía: La mejor escuela. José Agustín Goytisolo
domingo, 1 de mayo de 2011
Por que SÍ hay alternativas.

Este 1º de Mayo es un día propicio para refrescar la memoria rememorando la dura lucha que a lo largo de más de un siglo, la clase trabajadora viene manteniendo en defensa de sus derechos y también para dar rienda suelta al corazón y dejar que broten los afectos, sin complejos añadidos de fechas mercantilistas, que en un día como hoy, sentimos y expresamos por todas las madres.
Cerebro y corazón. Ideas y sentimientos, en una intensa jornada, en la que las horas de la mañana plenas de reivindicaciones sindicales, ver manifiesto de la UGT y de reflexiones políticas, ver manifiesto del PSOE, suceden las celebraciones familiares de la tarde, salpicadas de conversaciones que no pueden abstraerse del contexto económico y social en que vivimos y que abren camino a la preocupación compartida, con varios familiares se ha quedado sin empleo, y a la perplejidad, cuando se comenta la inminente suspensión de pagos de esa boyante empresa en la que trabajan media docena de conocidos, así, comentario tras comentario, constatas los cercanos por qués que dan imagen a esas cifras que rondan los cinco millones de personas desempleadas.
Si todo ello resulta preocupante, lo es más, la percepción de desánimo, desconfianza y de incertidumbre que ha hecho presa en un, cada día más amplio, sector de la población, que ve con creciente hastío como de forma machacona los voceros de los poderosos esgrimen en los medios de comunicación toda suerte de propuestas inservibles y argumentos caducos cuya única efectividad consiste en hacer recaer, en forma de ajustes y recortes sociales, todos los esfuerzos para salir de la crisis sobre las ya mas que cargadas espaldas de la clase trabajadora.
Mientras, los poderes públicos, nuestros representantes legítimos, elegidos democráticamente, ven fuertemente condicionadas sus decisiones por los mercados, o lo que es lo mismo por los poderes económicos y financieros, mostrando en ocasiones su impotencia para gestionar autónoma y eficientemente la “res pública” en beneficio del interés general. Estas situaciones producen en la ciudadanía una grave desafección hacia la política, en la medida que percibe a sus representantes más como meros apéndices del poder económico financiero que como representantes suyos, lo que abre paso a la resignación, ”no se puede hacer nada” o la cómoda sentencia de que “todos los políticos son iguales”.
Lamentablemente, no gozan de mucha mejor consideración, en este momento, los agentes sociales. Los sindicatos constreñidos por sus estructuras a los ámbitos nacionales y segmentados por orientaciones ideológicas y corporativas encuentran más que serias dificultades para articular una estrategia que, en una economía cada vez más globalizada, les permita, al menos, ejercer el papel de representantes de los intereses de los trabajadores, en la imprescindible interlocución que deben establecer, frente a los representantes de los intereses de las poderosas empresas multinacionales y ante la toma de decisiones por parte de los cada vez más numerosos centros de poder transnacionales.
Si a ello añadimos que, resulta razonablemente impensable poder articular una estrategia sindical de éxito al margen de las legislaciones nacionales y/o sin tener en consideración la existencia de relevantes diferencias entre l@s trabajadores, incluso dentro de la Unión Europea, en función de las diversas condiciones de trabajo, jornada, retribuciones, formación, seguridad y salud, derechos sindicales, pensiones, fiscalidad. etc. en que desarollan su actividad laboral, resulta fácil de entender por qué, la acción sindical se centra más en mantener los derechos existentes e impedir ó modular la pérdida de los mismos que en generar otros nuevos, no menos necesarios, en el marco de una alternativa global.
Dicho todo lo anterior y desde una perspectiva de izquierda, la ciudadanía en su conjunto y la clase trabajadora en particular, no debiera permitirse la frivolidad de prestar oidos a los cantos de sirena de populismos más o menos rancios, ni caer en la resignación ni en el pasotismo, ( del que es buen ejemplo el Sr. Rajoy ), mas bien al contrario, pocas son las ocasiones como ésta, en la que resulta tan necesaria la unidad de las fuerzas progresistas y lo digo desde la izquierda, por que desde la derecha, sus dirigentes no tienen más estrategia frente a la crisis que contribuir a mantener bajo sospecha la situación de la economía española e incluso apostar, (como ya se puso de manifiesto en mayo de 2010, optando por que España fuera objeto de "rescate"), de forma permanente por el “cuanto peor mejor”, ya que, presumen que esa desgraciada situación puede llevarles a ellos al poder, aunque ello significase llevar al desastre a la inmensa mayoría de la ciudadanía.
Por eso, en días como hoy, es más que pertinente subrayar la primacía de la política sobre la economía, la libertad sobre la esclavitud, la utilidad pública sobre los intereses privados y el estado de bienestar sobre el mercantilismo barato. Buscar sin complejos las causas y los responsables de la crisis y obrar en consecuencia sin medias tintas o componendas de oportunidad, conscientes de que SÍ hay alternativas, aunque los periódicos, las radios y las televisiones, olvidando su condición de servicio público, no dediquen muchos tiempo o espacio a difundirlas.
En esa tarea, me siento cada día más comprometido. Es una tarea de tod@s, así lo entendió también el articulista e historiador Toni Judt , (Londres, 2 Enero 1948 / Nueva York, 6 Agosto 2010),: “La mejor manera de medir el grado de esclavitud en el que una ideología mantiene a un pueblo es la incapacidad colectiva para imaginar alternativas”. (1). Aunque solo fuera por esa sola razón, merece la pena decir: SÍ, HAY ALTERNATIVAS.
¡Otro mundo mejor es posible!
Notas:
Cartel de la UGT. Conmemorativo del 1º de Mayo de 2011.
(1). "El Refugio de la memoria". Editorial Taurus. Madrid. Marzo 2011
sábado, 1 de mayo de 2010
Día Internacional de l@s Trabajador@s.
El Día Internacional de los Trabajadores tiene lugar por vez primera en España y en otros muchos países en 1890, como consecuencia del acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, al que asistió Pablo Iglesias.
Desde entonces, es una jornada de lucha reivindicativa por los derechos de los trabajadores y en homenaje a los mártires de Chicago que, en 1986, fueron condenados a muerte y a largas penas de prisión, por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas.
Era el final del siglo XIX y los albores de la Revolución Industrial en la que millones de hombres, mujeres e incluso niños debían realizar doce o más horas de un trabajo agotador, en la mayoría de las veces en condiciones insalubres y peligrosas para recibir un salario escaso que les permitiera seguir malviviendo en condiciones infrahumanas.
Viene a cuento esta larga y conocida introducción por que pretendo resaltar el carácter internacionalista, del 1º de Mayo, y poner de manifiesto el gran avance social que supuso la implantación, con grandes esfuerzos y sacrificios, de las ideas del movimiento obrero en el seno de la clase trabajadora.
Ciento veinte años después, en plena globalización económica, financiera, industrial, comercial y cultural e inmersos en la sociedad de la información y el conocimiento, resulta preocupante que los trabajadores asalariados, por cuenta propia, empleados públicos, cooperativistas, emprendedores, pequeños empresarios, profesionales, etc., no seamos capaces de articular el “nuevo movimiento obrero para la nueva sociedad”.
Digo que resulta preocupante, por que cada día que pasa, se constata la imperiosa necesidad de articular eficazmente la sociedad civil para hacer causa común en defensa del estado del bienestar y frente a los intereses de las grandes multinacionales y corporaciones mundiales que condicionan, (influyendo interesadamente y en su exclusivo beneficio), las políticas que pretenden desarrollar los gobiernos democráticos, a la vez que tratan de limitar, cuando no reducir, los derechos que tenemos como trabajadores, consumidores y usuarios.
Por eso resulta imprescindible, tal vez hoy más que nunca, reforzar el papel de las instituciones y organizaciones internacionales, tanto políticas como sindicales, culturales, sanitarias, comerciales, económicas, financieras, etc., potenciando su carácter universal e implantando mecanismos que fomenten la participación y faciliten su control democrático por la ciudadanía y sus representantes, de modo y manera que se garantice que la orientación de las políticas y la aplicación de los programas tengan como objetivo prioritario el servicio al conjunto de la sociedad.
¿Qué quiero decir con todo lo anterior?. Con otras palabras, lo siguiente:
Que en España, el primer objetivo es crear empleo decente, estable y con derechos y mantener la protección social. Por ello, es necesario fomentar la igualdad de oportunidades a través de la educación y la formación. Potenciar la actividad económica implementando políticas proactivas en la prestación de los servicios y favoreciendo la colaboración pública-privada. Transformar el actual modelo económico en otro más productivo, innovador, eficiente y sostenible, mediante el desarrollo de políticas públicas y de inversión productiva que favorezcan el desarrollo y la cohesión social y territorial.
En el marco de la Unión Europea, deben de establecerse políticas comunes que garanticen los sistemas públicos de protección social, manteniendo el nivel de los estándares que definen el Bienestar Social y el modelo social europeo. Reforzar el papel de un gobierno económico europeo, que permita establecer por el conjunto de la UE, y no solamente por Alemania y Francia, políticas de salvaguarda y articular respuestas efectivas y coordinadas frente a los ataques especulativos a las economías de los estados miembros y/o contra el euro. Avanzar en la cohesión social, corrigiendo las desigualdades en la protección social de la ciudadanía europea y en los derechos de l@s trabajador@s. Establecer criterios homogéneos en materia de fiscalidad y de lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida. Incrementar sustancialmente los fondos del Presupuesto de la Unión para hacer posible la materialización de los objetivos descritos.
En el ámbito global, establecer acuerdos de carácter económico y comercial que favorezcan el comercio justo y la producción y consumo de bienes y servicios generados con pleno respeto a los derechos humanos y al medio ambiente. Priorizar, mediante medidas legislativas, económicas y fiscales el desarrollo de la economía productiva. Regulación, supervisión y control de los fondos especulativos y las transacciones financieras que contribuirán con sus impuestos a la consecución de los objetivos del Milenio y la lucha contra el cambio climático.
Para finalizar y a riesgo de ser tildado de ingenuo pienso que, ciento veinte años después, no nos debemos de conformar con menos, y por ello me parece razonable reivindicar y luchar por un mundo más justo, en el que sean plenamente vigentes los derechos humanos y los valores de la libertad, igualdad, paz, democracia, justicia y solidaridad.
Nota: La imagen corresponde al Cartel de la UGT 1º de Mayo 2010.
martes, 14 de abril de 2009
Me Queda la Palabra.

Me Queda la Palabra, poema de Blas de Otero (texto) y en versión de Pablo Ibañez (voz).



