domingo, 13 de marzo de 2011

Alfonso Camín: Látigo, Puñal y Verso.


Muchos muertos van al mar,
yo voy a las olas vivo
¡y hay troncos navegadores
que vuelven hechos navíos!

Con el elocuente título de “Látigo, puñal y verso”, el escritor cubano Víctor Puertodán volvió a ofrecernos una brillante y deliciosa conferencia sobre el poeta asturiano Alfonso Camín y el importante papel que desarrolló en la poesía Afro-Cubana, de la que fue su precursor y uno de los autores más destacados de esta forma poética, que integra admirablemente el criollismo y la poesía negra.

La presentación del acto, organizado por Tribuna Ciudadana, corrió a cargo del profesor titular de Literatura Española de la Universidad de Oviedo, Alvaro Ruiz de la Peña que expuso de manera breve, rigurosa y sucinta la notable importancia literaria de la ingente y variada producción poética de Camín, resaltando que “Camín no es un poeta de una sola cara”, pues basta para ello, con repasar sus temas, Asturias, su espíritu, el Caribe, México, la guerra civil que, en su opinión, también lo encuadra entre “los poetas de trinchera”.

También Ruiz de la Peña glosó el perfil humano de Camín, refiriéndose en concreto a que en 1981, cuando visitó a Alfonso Camín en su casa de Porceyo, pudo ver como el poeta y su mujer Rosario Armesto vivían de forma muy humilde y penosa y aunque en aquel mismo año la Diputación Provincial, "tarde, mal y nunca", trató de paliar su situación con la concesión de una pensión, "Asturias fue una madrastra con Camín".

Como oportuna y acertadamente nos recordó el presentador, similar comportamiento institucional padeció otro gran poeta asturiano, “Celso Amieva”, (Puente de San Miguel – Cantabria, 1911), (Moscú, 1988). Con uno y otro, Alfonso Camín y Celso Amieva, los poderes públicos y la sociedad asturiana seguimos teniendo una deuda de reconocimiento hacia sus figuras y de obligada divulgación de sus extraordinarias obra literarias. Sirva como ejemplo que, en el caso de Camin, su obra poética está contenida en cincuenta y tres poemarios, para la que Avaro Ruiz de la Peña propuso una edición antológica acompañada de una visión de carácter crítico.

La amena intervención de Victor Puertodán, además de hacer hincapié en la necesidad de profundizar en todas aquellas facetas de la obra caminiana ligadas a la narrativa, el ensayo, el teatro y al periodismo, (especialmente la revista “Norte), nos mostró a Alfonso Camín como “el mayor exponente de la Espinela en el siglo XX – estrofa popular por excelencia- dejándonos una muestra inmensa de las posibilidades de expresión y creación de la estrofa"....y como "un gran cultivador del romance moderno, aportándole anchura de imagen y ritmo, tanto en el romance castellano, como el romance cubano y mexicano”.

Para Puertodán, Camín, (que siempre “creyó en el gran vínculo entre España y América”), integra en su obra poética de forma muy acertada la poesía española y los “bríos populares del Caribe, el contagio cubano, la festividad y la herida mexicana, la aspiración del Nuevo Mundo”, tal como mostró con la lectura impecable y declamación apasionada de varios de sus poemas, algunos de cuyos textos formaban parte del cuadernillo (varias hojas fotocopiadas – excelente ejemplo de cómo se pueden hacer muy bien las cosas con poco dinero) que se nos facilitó a los asistentes y que para general deleite copio, aquí, uno de ellos:

" Cangrejo moro "


Mulata: tú sabes bien
que yo te amé como un toro;
me olías a cangrejo moro
de Sagua y de Caibarién.
Sonora como un centén
era tu ardiente escultura;
tus senos en calentura,
con un temblor de corojos;
puestas de sol en tus ojos
y hecha de mar tu cintura.

Mi instinto salta y se alegra,
pues aun parece que muerde
tus senos de güira verde,
llenos de música negra.
¡Juventud que se reintegra
a los antiguos palmares
siesta, guitarra y cantares;
y entre el flamenco zancudo,
tu cuerpo medio desnudo,
que viene oliendo a manglares!

¡El mar! ¡La vela tendida!
Un sol de llamas voraces
y un silencio de alcatraces
sobre la costa dormida.
La avalancha de mi vida,
goleta con cien silenos;
dos cayos verdes, tus senos;
un mar de espumas, la hamaca;
¡Y mi goleta que atraca
por entre cayos morenos!.

Mientras tu cuerpo y el mío
son dos gallos de pelea,
desde la hierba guinea
salta un caimán sobre el río.
Tu boca es un desafío
que va calando mis muros;
y en mis tremendos apuros;
como de fuga de presos,
me voy comiendo tus besos
igual que “mangos” maduros.


Para finalizar, solo añadir palabras de agradecimiento para la encomiable labor que realiza Tribuna Ciudadana, felicitar a Victor Puertodán por la magnifica tarea que desarrolla poniendo en valor la obra de Alfonso Camín y desear a mis querid@s lectores que disfrutéis, al menos tanto como yo, de la obra del poeta asturiano más universal.
Notas:
El retrato de Camín es copia de una fotografía que figura en su libro de poemas Quousque tandem…?, publicado en México en 1920. El subtítulo y el poema "Cangrejo moro" son copia de los textos del cuadernillo de la Conferencia.

Para ver mas post, del autor, sobre la obra de Alfonso Camín, ir a Etiquetas y pinchar en Poesía.

2 comentarios:

Roberto dijo...

Gracias por esta entrada Benjamín.

Camín es uno de nuestros genios, no diría que "olvidado", pero sí bastante "desconocido" para el gran público (no digamos ya para nuestros escolinos).

Anónimo dijo...

Great article to my mind. Thank u for posting that data.

Joseph Torson
mobile phone jamming