domingo, 11 de enero de 2009

Tragedia Humana en Palestina.


Este fin de semana, en numerosas ciudades españolas y del resto de Europa, miles y miles de personas, convocadas (ver texto del manifiesto) por partidos políticos, sindicatos, organizaciones cívicas y sociales, se manifiestan en favor de la PAZ en GAZA y contra la MASACRE del PUEBLO PALESTINO.

Son la expresión de un intenso y amplio clamor social por la paz que se manifiesta reclamando al Gobierno de Israel que detenga sus ataques en Gaza, mostrando su solidaridad con las víctimas (más de ochocientos muertos y más de tres mil heridas) y exigiendo a los dirigentes de la Unión Europea una participación más activa y eficaz en la resolución, sin recurrir al uso de las armas, de este grave conflicto.

Reitero lo de sin recurrir al uso de las armas, por que pienso que, al igual que lo hacen muchisimas personas, estamos ante un problema que no tiene una solución militar sino política. Que en numerosas ocasiones el uso, (legítimo en defensa propia), de las armas ha sido utilizado también para imponer por la fuerza, lo que no se hubiera podido conquistar por la razón y conforme al derecho internacional. Una violencia que no ha generado más que odios entre dos pueblos, muerte, miseria y la destrucción de un territorio.

A estas alturas del conflicto y contrariamente a lo expresado en muchas informaciones interesadas y por los paladines mediáticos de una y otra causa, el papel de la ciudadanía europea está consistiendo en bastante más que el alineamiento acrítico con uno de los bandos, (con el de uno naturalmente) y el de mera comparsa en las manifestaciones.

Manifestaciones que, (saboteadores aparte), no deben ser instrumentalizadas en beneficio de una u otra bandería, ya que los miles y miles de personas participantes muestran de manera inequívoca sus deseos de paz, la solidaridad con los que más sufren, la condena de la violencia, el apoyo a las campañas de ayuda humanitaria y exigen a nuestros representantes institucionales que se impliquen y contribuyan a solucionar el conflicto.

En ese sentido, cada vez más personas, y a riesgo de ser tildadas de osadas, creemos que es conveniente reflexionar publicamente sobre un problema tan complejo, una tragedia humana, cuyas causas y efectos, personalmente, solo conozco por las referencias de los manuales de historia , el seguimiento de los medios de comunicación y una limitada experiencia fruto de los contactos con israelies y palestinos que si viven y/o están muy vinculadas con ese territorio.

Un conocimiento limitado que no me impide llegar a la conclusión de que en ese territorio, pocas cosas son lo que parecen, ni siquiera, las causas y la magnitud del horror de la masacre del pueblo palestino, cuyas imágenes, atenuadas por las medidas restrictivas que se aplican a los medios de comunicación, muestran como el ejercito israelí no hace distinción alguna en sus objetivos, sean posiciones militares o escuelas, hospitales, mezquitas, con el argumento (¿unas veces cierto y otras falso?) de que son utilizados de forma irresponsable por Hamas como bases de lanzamiento de "misiles Qassam" contra Israel o como instalaciones militares.

En todo caso, la actitud y las acciones del ejercito israelí y de las tropas de Hamas involucrando en sus enfrentamientos a la población civil, ponen de manifiesto que entre sus máximas prioridades no se encuentran la protección del derecho a la vida de la ciudadanía y el bienestar de sus respectivos pueblos a los que tan enfáticamente proclaman defender.

Unos y otros, los dirigentes de Hamas y los gobernantes de Israel, no pueden pretender que le demos credibilidad a su voluntad de alcanzar un acuerdo justo de paz, mientras sigan lanzando sus soflamas basadas en conceptos de "nación como grupo étnico y religioso", manifiestamente contrarios a los derechos humanos, haciendo uso continuado de la mentira como arma de destrucción masiva para la convivencia pacífica y caso omiso de las resoluciones de la ONU y de las peticiones de alto al fuego de la comunidad internacional.

Es necesario, imprescindible diría yo, que todos nos involucremos , cada uno en la medida de sus posibilidades, en impulsar exclusivamente a través del diálogo la búsqueda de soluciones para esta tragedia humana. Empezando por un acuerdo de paz justo y duradero, afrontando las diferencias con lealtad y generosidad por ambas partes, siempre en beneficio del bienestar común de ambos pueblos y contando con el apoyo de la comunidad internacional que debe de contribuir eficazmente al desarrollo equilibrado de este territorio.

No es una vana pretensión o una propuesta basada en "el buenismo", si no en el verdadero deseo de muchos palestinos e israelíes, como así lo expresaron magistralmente Edward Said (palestino) y Daniel Barenboim (israelí) en sus discursos en Oviedo, al recibir el premio Principe de Asturias de la Concordia 2002 por su contribución a la paz, la convivencia y la concordia a través de la cultura, creando e impulsando un taller de orquestas en las que participan músicos palestinos, israelies, sirios, libaneses y de otros países de Oriente Medio.

Los gobernantes de Israel y los dirigentes de Hamas tienen la oportunidad de dejar claro que, de una vez por todas, no tienen razón quienes les consideran meros instrumentos de otros poderes económicos y políticos vinculados al petroleo. Que en el caso de Isarael , no es cierto que que sus acciones tienen más que ver con la obtención de réditos electorales que con la seguridad de sus ciudadanos o en el caso de Hamas que los intereses en la zona de los gobiernos de Siria e Irán no son más importantes que el sacrificio de todo un pueblo, por tantas razones admirable, como el palestino.

¡ PAZ JUSTA EN PALESTINA! ¡SI A LA CONCORDIA ENTRE LOS DOS PUEBLOS!

8 comentarios:

cooperante asrturiano dijo...

Tender puentes entre las partes en conflicto como está haciendo Moratinos y que España haya conseguido llevar ayuda humanitaria al masacrado pueblo palestino son acciones que me enorgullecen como ciudadano español.

amaya dijo...

Como tú has dicho en otras ocasiones recordando a Gabriel Celaya, "pido la paz y la palabra luego"

Anónimo dijo...

Cuando la desigualdad es tan manifiesta y cruel sobre todo para los palestinos, abordar el conflicto desde la equidistancia puede ser una postura objetiva pero no me parece justa.

factoria7gritos dijo...

Benjamín, gracias por enlazar los discursos de Edward Said y de Daniel Barenboim recuerdan que el dialogo y una solución política son posibles.

preguntón dijo...

"Israel,destruye también la sede de la ONU y un hospital."
"Bombardeo indiscriminado: El ejercito israelí ataca con bombas de fosforo blancop el edificio de Naciones Unidas con 700 refugiados dentro, además de centros médicos de la Media Luna Roja y oficinas de prensa". (Titulares del diario Público).
¿Hasta donde y cuando llegará la barbarie?. ¿Castigará Israel a los culpables. ¿La ONU hará algo más que nada?.
PAZ y JUSTICIA, PAZ y JUSTICIA, PAZ y JUSTICIA, ...........

Leonardo dijo...

Verdaderamente, el hombre es el rey los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos.

Leonardo da Vinci

Anónimo dijo...

Han cesado los disparos de las armas. La destrucción asola Gaza y miles de personas sufren por la muerte de sus seres queridos. No se puede pasar la hoja del calendario como si no hubiera pasado nada y sin exigir las responsabilidades de los culpables de uno y otro bando.

Jóvenes Por la Ecología dijo...

Gracias por tu apoyo :-)