jueves, 14 de abril de 2011

14 de Abril. "Aidez L`Espagne".

"En la lucha actual, veo del lado fascista las fuerzas obsoletas, y del otro lado el pueblo cuyos inmensos recursos creadores darán a España un impulso que asombrará al mundo”.



Hoy, como cada catorce de Abril desde hace ochenta años, miles y miles de ciudadanos y ciudadanas, celebramos con cientos de actos, el aniversario de la proclamación de la II República Española y rendimos justo homenaje a quienes dieron su vida en defensa de los valores republicanos, que es tanto como decir los valores de la democracia, de la igualdad, de la libertad y de la fraternidad.



Muchas y variadas son las formas de recordar aquella época en la que, en palabras de Antonio Machado, (1) “unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el porvenir".



Así que, la ocasión, bien merece el trabajo de aporrear el teclado plasmando unas líneas que contribuyan, caso de que me lean, a refrescar la memoria de esa caterva voluntariosa de la "brunete mediática", que, embozada con sus disfraces carnavalescos de cuentahistorias, pretende hacernos comulgar con un pasado que nunca existió, y ¿cómo no?, para darle gusto al cuerpo, expresando mi repulsa por el exceso de mala baba y falta de rigor con la que presuntos paladines de la libertad, también se dicen defensores del derecho, obsequian a la ciudadanía, cada vez que ésta, pretende levantar el espeso velo que, la dictadura franquista, entonces, y los neo-con, ahora, extendieron y extienden, sobre una de las épocas de mayor creatividad política, artística y social de nuestra Historia.



Por eso, empezar escribiendo sobre la II República Española y sin cambiar de carril seguir haciéndolo de Arte, con mayúsculas, resulta casi de suyo. Lo digo, por qué estos días, en varios medios de comunicación he tenido ocasión de leer que, desde hoy, hasta el 11 de Septiembre, ¡que casualidad, desde el día de la “República” hasta el de la ”Diada”!, en el Tate Modern, (otra casualidad, el museo esta ubicado en una antigua central eléctrica) de Londres, se muestra una exposición retrospectiva de una de las principales figuras del surrealismo, el pintor, escultor, grabador y ceramista, Joan Miró i Ferrá (Barcelona, 20- Abril- 1893 / Palma de Mallorca, 25 – Diciembre – 1983).



Dicho esto y colmado el tarro de las casualidades, más de uno podrá preguntarse, ¿qué tiene que ver la II República Española, con Miró que, como resaltan los “brunetes", regresó a España con Franco en el poder, se instaló en Mallorca para ser “el marido de la Pilar” y aceptó la concesión, en 1959, de la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio? y ¿con la exposición , “Joan Miró. La escalera de la evasión”?, más allá de inaugurarse en el día de hoy. Pues muchas cosas, en este post contaré algunas y en la red, por ej: Wiikipedia, hay muchas más.



Siendo cierto que Miró no militó en ningún partido ni se identificó plenamente con ningún tipo de régimen político, no lo es menos que, como muchos otros artistas de su tiempo, dio rienda suelta a sus pensamientos e ideas a través de su vena artística, ajena a todos los cánones establecidos, lo que le supuso la ruptura total con la sociedad dominante, implantada sobre el terror social y aquejada de una notable pereza cultural.



Buena prueba de ello es la obra “La escalera de la evasión”, de ahí, el título de la exposición, uno de los cuadros más conocidos de Miró, (lo pintó un año después del final de la Guerra Incivil),. en donde la escalera, presente en muchas de sus obras, representa la necesidad imperiosa de evadirse de la realidad social y política de la época, sobre la que muestra su manifiesto rechazo.



Una constante actitud que, ya había tenido ocasión de expresar con anterioridad, en 1937, por medio de una de sus obras más emblemáticas, “Naturaleza muerta con zapato viejo”, en la que refleja de manera brutal ( el tenedor clavado en la manzana) la sensación de terror y la angustia por el ambiente agobiante y represivo, ( impregnando el cuadro de una poderosa luz nocturna ) en el que se desarrollaba la vida en España.



Su ausencia de militancia partidaria no le impide ejercer un intenso y fuerte compromiso político, colaborando en la recaudación de fondos para la República Española, en Abril de 1937, pintando el sello “Aidez l’ Espagne’’, con valor facial de 1Fr. Más tarde, se imprimió del mismo una ampliación, con un texto añadido que expresa la posición de Miró respecto al franquismo y la República: ”En la lucha actual, veo del lado fascista las fuerzas obsoletas, y del otro lado el pueblo cuyos inmensos recursos creadores darán a España un impulso que asombrará al mundo”.



En el pabellón de la República Española de la Exposición Internacional de París,( Julio 1937), Miró expone “El Segador”, en la que representa a un payés en actitud revolucionaria ( con la hoz en un puño) como símbolo de la lucha de todo un pueblo, la obra desapareció al final de la exposición.. Del nivel artístico de la República da idea el hecho de que compartieran Pabellón, pintores como Miró y Picasso con el “Guernica”, escultores como Alexander Calder con “La Fuente de Mercurio”, Julio González con “Montserrat” y Alberto Sánchez con El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella ".



En 1939, reiteraría su posición y compromiso político, reproduciendo Aidez l’Espagne en la revista Cahiers d’Art, acompañado de un texto, en francés, que copio literalmente: «L’horrible tragédie que nous traversons peut secouer quelques génies isolés et leur donner une vigueur accrue. Que les puissances de régression connues sous le nom de ‹fascisme› s’étendent, qu’elles nous plongent un peu plus avant dans l’impasse de la cruauté et de l’incompréhension, et c’en est fini de toute dignité humaine» .



En la década de los cuarenta, Miró regresa a España y el artista, como dice la crónica oficial “decidió sumergirse en una resistencia silenciosa al exilio”, lo que no le impide realizar un intenso trabajo como ceramista y seguir pintando una serie de interesantes y simbólicos cuadros que marcaron todo el periodo dictatorial. La influencia de sus raíces catalanas, las guerras ( incivil y mundial), el franquismo, y su acendrado y continuado compromiso político siguen siendo los contextos en los que el artista alimenta su obra.



En este sentido, su actitud contra los totalitarismos y la defensa de la libertad de expresión tintaron cada una de sus obras. Es de resaltar como Miró capta la atmósfera de rebelión de finales de los sesenta, oscureciendo o incluso quemando sus obras, como en las piezas "Mayo (1968-69)" o "Tela quemada II" (1973). A partir de los años setenta, en las postrimerias del régimen franquista, surge un Miró más gestual y agresivo, con obras más abstractas como el tríptico "La esperanza del condenado a muerte" (1974), dedicada al anarquista Salvador Puig-Antich, ejecutado a garrote vil, el 2 de Marzo de 1974, por la dictadura franquista.



Para los duros de oído y cortos de miras, Joan Miró i Ferrá, lo dejo escrito con claridad ‘Entiendo que un artista es alguien que, entre el silencio de otros, utiliza su voz para decir alguna cosa, y que tiene la obligación de que esta cosa no sea algo baldío sino algo que sea útil a los hombres’’.



Notas:



La imagen del post es copia de la litografia "Aidez l'Espagne", formato (31x24) cm.



(1) Texto de Antonio Machado, publicado el 14 de Abril de 1937, en referencia al Gobierno Provisional de la República Española de 1931.

3 comentarios:

LUNA dijo...

qué buen post, como todos los tuyos
Gracias amigo, siempre aprendo contigo

Constantino dijo...

¡Qué bien!; Benjamín. Interesantísima relación entre Arte y Política

Juan Manuel dijo...

Expresar ideas e inquietudes independientes de la mentalidad colectiva, inamovible y opresora, requiere, para salir indemne de tal osadía: ser escurridizo, valiente, contundente y notorio, es decir: un artista.
Muy buen articulo.